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Entrevista a Albert Rivera: 'Intento exprimir la vida, y hacerlo con pasión'

01-08-2017 | Yo Dona

Pudo haber sido un gran nadador o triunfar en el waterpolo, pero eligió una profesión en la que se autoexige ser honesto y leal a unos principios que no está dispuesto a traicionar.

Le ha tocado en suerte manejar la política con mano izquierda. Imposible negar su habilidad para gestionar con paciencia, temple y buena dosis de corrección algunos gestos de intolerancia o falta de respeto, que no se podrían ni admitir en un entorno privado. Pudo haber sido un gran nadador o triunfar en el waterpolo, pero eligió una profesión en la que se autoexige ser honesto y leal a unos principios que no está dispuesto a traicionar. Despistado y buen conversador a partes iguales, Albert Rivera es un hombre afable y con una capacidad de seducción en la amistad muy adictiva. Siempre digo que, cuando le conoces, te conviertes en incondicional.

¿Un recuerdo recurrente cuando miras atrás?

"Tardes jugando a pelota en las calles de mi barrio, La Barceloneta, mis horas entrenando en el agua, vivencias con amigos, viajes... Por suerte son muchos buenos recuerdos".

¿Has conseguido ser la mejor versión de ti mismo?

"Creo que siempre debemos mejorar y seguir aprendiendo. Pienso que soy mejor que ayer, pero creo que seré mejor mañana. La experiencia y la humildad nos hace mejores".

¿Existe una receta para la felicidad?

"Intento exprimir la vida, y hacerlo con pasión. Soy feliz, que no es lo mismo que estar contento cada instante. Mi receta tiene dos componentes: disfrutar al máximo y aprender siempre que pueda".

Una extravagancia que no puedas evitar...

"Tengo otros defectos, pero no soy una persona extravagante".

¿El político nace o se hace?

"Las dos cosas. Los buenos políticos deben tener olfato, empatía, saber diseñar estrategias que te lleven a conseguir los resultados que te habías marcado y conectar con los ciudadanos. Pero también es necesario aprender, hay que caerse y volver a levantarse, hay que echarle muchas horas y estar dispuesto a quitarle tiempo a tu familia y a tus amigos. Y el liderazgo o se lleva dentro y lo acabas sacando o no se lleva y nunca sale".

¿Solo el amor se permite una gran locura?

"El amor es uno de los motores que mueve y hace avanzar a la humanidad. Por amor se han hecho grandes locuras, algunas de ellas muy bellas y otras trágicas. Es mejor vivir el amor con toda la pasión y el respeto posible que volverse loco por amor".

El rasgo de tu personalidad que no querrías que heredase nadie

"Soy muy despistado y a veces excesivamente perfeccionista".

¿Hay una fórmula mágica para superar un mal día?

"Pensar que ese día acabará y mañana empezará otro. A veces es necesario relativizar , todo llega y todo pasa".

¿Algún vicio es sano?

"Depende. Si no haces daño ni te haces daño a ti mismo supongo que sí".

Un placer prohibido que te permites

"Si te refieres a darme algún capricho me basta con hacer alguna escapada con mi pareja a algún sitio tranquilo o a alguna capital del mundo, una buena comida o cena y disfrutar de un buen vino con una buena conversación".

Un don que la naturaleza te ha negado

"La quietud. Soy inquieto".

¿La natación y el waterpolo te han enseñado a competir?

"No sólo a competir. Me ha enseñado muchas cosas: valores, compañerismo, trabajo en equipo, capacidad y esfuerzo... Lo cierto es que he aprendido tanto o más en el agua que en la escuela".

¿Algo que te desquicie?

No me desquician, pero si intento evitar en mi entorno la gente tóxica. Los amargados y los cenizos intentan fastidiar la vida a los demás. Y no soporto el clasismo ni el sectarismo.

Esa pregunta incómoda que siempre te hacen

"Las relacionadas con mi vida privada que pasan la línea de lo informativo para entrar en el morbo o en el cotilleo".

¿Una mentira piadosa a mano?

"Algo que en un momento dado evite el sufrimiento de mi hija".

¿Qué te intimida hasta el punto de sacarte los colores?

"Según qué piropo y según de quién venga. Soy tímido, aunque no lo parezca".

¿Un lema vital que lleves por bandera?

"Vive y deja vivir".

¿Cómo llenarías un año sabático?

"Con viajes a lugares que todavía no conozco, a estar más tiempo con mi familia y amigos o hacer más deporte y tener más tiempo para disfrutar de buenos libros, obras de teatro, conciertos o cine".

Ese lugar en el que te encontraría si decidieras perderte...

"En algun rincón de las Baleares. Pero no doy más datos no sea que me encontréis".

¿Tres palabras que te definan?

"Esfuerzo, pasión y honestidad".

¿Ser inquieto tiene sus ventajas?

"También tiene ventajas, Sí. Tener inquietud por las cosas es bueno porque te hace estar en constante aprendizaje y te da la capacidad de adaptarte e incluso impulsar cambios".

¿Un amor platónico?

"Me gusta más creer que los amores son posibles".

¿Recuerdas lo mejor que hayan dicho de ti?

"Hay que saber poner los halagos y las críticas en cuarentena y no dejarse influir por ellas. Quizás el mayor halago que me han dicho es 'que soy verdad'.

¿Y esa crítica que, por ser verdad, más te ha dolido?

"Alguna relacionada con errores cometidos que no he sabido ver hasta pasado el tiempo. Las críticas duelen cuando vienen de personas a las que respetas y cuando son verdad".

Un propósito que nunca cumples...

"Intentar desconectar totalmente del trabajo y apagar el móvil".

Un miedo que no sepas superar...

"Que le pase algo a mi hija, a mi pareja o a mis padres".

¿Asusta pensar que La Moncloa puede ser, algún día, tu casa?

"No me asusta pensar que puedo llegar a vivir en La Moncloa, si los españoles deciden que sea el presidente del Gobierno sería un honor y para eso trabajo cada día. Los cambios se hacen mejor en primera persona que pidiéndole a otro que los haga".

* Lee la entrevista en Yo Dona

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