Cs en los Medios

Jordi Cañas (Cs): «Somos la única opción moderada para la defensa de España en Bruselas»

28-05-2024 | La Verdad

«Hay una amenaza desde la derecha y la ultraderecha de romper los principios que nos hicieron avanzar. Europa debe construirse desde la centralidad»

Ciudadanos llega a las elecciones europeas del 9-J sin tiempo para lamerse las heridas tras el duro revés que supuso la pérdida de sus seis escaños en el Parlamento catalán en los comicios del 12 mayo. Ese ha sido el último golpe de una serie que se inició en 2019 y que ha dejado a la formación aturdida y al borde de la extinción. Jordi Cañas (Barcelona, 1969) es el cabeza de lista de los naranjas en una consulta que supone casi un plebiscito sobre la propia supervivencia de la formación. En su paso ayer por la Región de Murcia, el candidato se mostró convencido de que aún es posible revertir la situación.

-¿Cómo afronta las elecciones?

-Con una enorme ilusión y energía, porque sabemos que Ciudadanos lleva diez años haciendo un trabajo extraordinario en el Parlamento Europeo. Somos un partido que ha defendido siempre los intereses de España, de sus industrias, sus agricultores, sus productores. Ahora es un momento decisivo en la historia europea y, por lo tanto, de España.

Son cinco años que pueden marcar el futuro de los próximos veinte o treinta. Hemos demostrado nuestra vocación de servicio público, anteponiendo los intereses de los ciudadanos a los electora-les. Esto a veces ha tenido un cos-te. Pero ahora, cuando vemos a otros partidos hablar de si Feijóo o Sánchez, nosotros creemos que hay que respetar a los ciudadanos y hablarles de cómo vamos a defender sus intereses en la construcción europea. Estamos convencidos de que vamos a recuperar su confianza para repetir nuestra presencia en el Parlamento Europeo, y que ese será el inicio de una nueva etapa en el partido.

-¿A qué aspiran?

-La última encuesta del CIS nos da entre uno y dos diputados, pero estamos convencidos de que podemos superar esas expectativas y alcanzar un mejor resultado. Es importante recordar que en estas elecciones europeas, cada voto cuenta. Hay una circunscripción única para toda España, de modo que todos aquellos que creen que este partido debe seguir representando al país en el Parlamento Europeo deben saber que su voto va a ser utilísimo, porque va a servir para la defensa de sus intereses.

-Ha alertado de la aproximación del Partido Popular a las tesis de Vox. ¿Cs ve ahí su principal caladero de votos, en el electorado popular descontento?

-El Partido Popular parece estar intentando atraer a los votantes de otros partidos. El problema es que no sabe lo que quiere. A veces parece que tuviera envidia de las propuestas de otros. Creo que esa competición por ver quién está más a la derecha es un profundo error. Ahora hay una amenaza de la derecha y la ultraderecha de romper los principios que han hecho avanzar a los europeos. Y no podemos retroceder ni un mili-metro en derechos ni libertades, en movilidad, en protección del medio ambiente o de nuestro campo. Hay algunos que se hacen fotos con futuros socios de grupo parlamentario que apuestan por cerrar las fronteras a la agricultura española, como Vox con la ultraderecha francesa; y nosotros creemos que hay que avanzar para dar soluciones al campo europeo, que hay que garantizar que la PAC respete a los agricultores y se ponga a su servicio. Por otro lado, pensamos que si el PP sigue entregado a la ultraderecha y el PSOE al separatismo, el único voto que refleja la moderación en la defensa de España en Bruselas es Ciudadanos. Europa necesita construirse desde la centralidad política, no desde los extremos.

-¿Cómo plantean esa reformulación de la PAC a la que hace mención?

-Mire, la Unión Europea destina un 10% del presupuesto a lo que significa el 2% del PIB. Así lo decidió y así tiene que seguir. Y estableció unos objetivos para esa política. Pero esos objetivos tienen que ser realistas. No se pueden poner objetivos sin contar con aquellos que los tienen que cumplir. Hay que escuchar a los agricultores. ¿Y cómo lo hacemos?

Hablamos de desburocratizar, de establecer periodos transitorios más amplios. Los agricultores no quieren privilegios. Solo quieren trabajar sin una competencia desleal y que, si les exigimos cosas se las exijamos también a sus competidores. Que si les pedimos objetivos, contemos con ellos. Eso voy defender en Bruselas.

-En su paso por la Región ha escogido visitar Navantia. ¿Qué importancia da a la industria naval de cara al futuro?

-Siempre que se habla de la Región de Murcia, se habla del campo o la huerta, que son muy importantes, pero también tiene toda una industria naval importantísima, con más de 7.000 personas trabajando. Ha conseguido ser una autoridad en diseño en submarinos, cosas que solo pueden hacer 11 países en el mundo. Y desarrollos como este son de gran importancia para tener una autonomía estratégica europea. Tenemos que tener la capacidad de defender autónomamente nuestros intereses, valores y derechos. En materia de seguridad se ha avanzado mucho a raíz de la invasión de Ucrania, pero hace falta una industria europea de defensa y Navantia es un ejemplo de liderazgo en este tipo de proyectos. Además, esto repercute en el empleo, porque cada euro que se invierte en defensa genera dos en la economía del país.

-¿Qué otras prioridades tiene su partido en términos de economía y empleo?

-Los próximos cinco años serán claves para la competitividad. Debemos recuperar las capacidades industriales de Europa y reducir nuestra dependencia de competidores estratégicos como

China. Se han llevado a cabo iniciativas, por ejemplo, con los semiconductores o la energía, pero se tiene que hacer más. Eso tiene que servir para fortalecer la clase media, proporcionando seguridad, empleo de calidad y oportunidades.

-La presión migratoria afecta especialmente a países receptores como España. ¿Cómo debería actuar la Unión Europea?

-La UE ha aprobado el Pacto de Migración y Asilo, que busca una migración regular y controlada. Necesitamos canales legales para una inmigración regulada que cubra los puestos de trabajo que no ocupa la mano de obra euro-pea, evitando las mafias y la migración irregular. Es un problema muy complejo donde es esencial un control más estricto en las fronteras y mecanismos de cooperación con los países emisores.

 

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